Estos corazones de hojaldre rellenos son ideales para sorprender con algo rico y hecho en casa.
Con una masa crocante, un centro dulce y una presentación que enamora, se convierten en una opción perfecta para la merienda o un detalle especial.

Son simples de preparar, y con unos pocos ingredientes lográs un resultado que entra por los ojos y conquista con el sabor.
Ingredientes
- 1 plancha rectangular de masa hojaldrada (aproximadamente 230 g)
- 100 g de dulce de frutilla (o el que más te guste)
- 1 huevo
- Azúcar impalpable, cantidad necesaria
Preparación
- Encendé el horno y precalentá a temperatura fuerte (200 °C). Cubrí una fuente para horno con papel manteca.
- Estirá la masa hojaldrada sobre una superficie plana. Con un cortante con forma de corazón, hacé al menos 8 piezas grandes.
- A la mitad de esos corazones, recortales el centro con un cortante más chico, para que quede una ventanita en el medio.
- Batí el huevo en un bowl y pincelá con él el borde de los corazones enteros.
- En el centro de cada uno, colocá una cucharadita de dulce de frutilla, cuidando de no desbordar los bordes.
- Cubrí con los corazones perforados, haciendo presión suave en los bordes para que no se abran en el horno.
- Pintá toda la superficie con el huevo batido.
- Llevá al horno y cociná por 12 a 15 minutos, o hasta que se vean inflados y dorados.
- Una vez listos, dejá que se enfríen un poco y espolvoreá con azúcar impalpable por encima.
Consejos
- Si usás la masa recién sacada de la heladera, te va a resultar más fácil cortarla y manipularla sin que se rompa.
- Probá variantes con dulce de leche, membrillo o mermelada de naranja para darle un giro distinto.
- Si ves que los bordes se doran muy rápido, podés bajar el horno a 180 °C después de los primeros minutos de cocción.
Estos corazones crocantes y dulces son una delicia para cualquier ocasión. Se preparan en poco tiempo y tienen ese toque casero que siempre hace la diferencia.
Perfectos para compartir, regalar o simplemente darse un gustito.