Un postre individual, fresco y súper cremoso que combina lo mejor del cheesecake clásico con la frescura de las fresas. Perfecto para reuniones, meriendas o simplemente para consentirte.

Ingredientes (6–8 vasitos)
250 g de galletas de vainilla trituradas
100 g de mantequilla derretida ![]()
250 g de queso crema (a temperatura ambiente)
½ taza de azúcar (100 g)
1 taza de crema de leche (200 ml)
1 cucharadita de esencia de vainilla
500 g de fresas frescas ![]()
½ taza de mermelada de fresas
Preparación paso a paso
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Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida.
Coloca una capa en el fondo de cada vasito y presiona ligeramente.
Crema de cheesecake
Bate el queso crema con el azúcar hasta que esté suave y sin grumos.
Añade la crema de leche y la vainilla, sigue batiendo hasta obtener una mezcla cremosa.
Montaje
Vierte la mezcla de queso sobre la base de galleta en cada vasito.
Refrigera mínimo 4 horas para que tome cuerpo.
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Antes de servir, coloca una capa de mermelada de fresa sobre la crema.
Decora con fresas frescas cortadas.
Resultado
Un postre en capas: base crujiente, crema suave y una cobertura frutal brillante que hará que todos pidan más. Ideal para preparar con anticipación y servir frío.