
Ingredientes
5 maracuyás grandes
1 tarro de leche condensada (393 g)
200 g de crema de leche (nata para montar)
15 g de gelatina sin sabor
30 ml de agua caliente (para hidratar la gelatina)
Para decorar (opcional):
Pulpa de maracuyá reservada
Cobertura de chocolate derretido (opcional)
Paso 1: Preparar los maracuyás
Lava bien los maracuyás.
Corta la parte superior de cada uno (como una tapita).
Retira toda la pulpa con cuidado y resérvala.
Las cáscaras vacías se usarán como vasitos naturales.
Paso 2: Coloca la pulpa en la licuadora.
Licúa por 30 segundos.
Cuela la mezcla para retirar las semillas.
Reserva solo el jugo concentrado.
Paso 3: Preparar la crema
Coloca en la licuadora:
El concentrado de maracuyá
La leche condensada
La crema de leche
Licúa por 1 minuto hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa.
Paso 4: Añadir la gelatina
Disuelve la gelatina sin sabor en 30 ml de agua caliente, mezcla bien.
Agrégala a la licuadora.
Licúa por 1 minuto más para integrar completamente.
Paso 5: Rellenar y refrigerar
Vierte la preparación dentro de las cáscaras de maracuyá en forma de vaso.
Lleva al congelador o refrigerador por aproximadamente 1 hora, hasta que tome buena consistencia.
Paso 6: Decora con:
Pulpa de maracuyá fresca
Hilos o cobertura de chocolate derretido
Secreto de la abuela
Licúa la pulpa solo 30 segundos, si se licúa más tiempo las semillas se rompen
El postre queda amargo
Se pierde el sabor fresco del maracuyá
Este paso es clave para que el sabor sea suave y equilibrado.
La gelatina debe ir tibia, no caliente
Disuelve la gelatina en agua caliente, pero déjala reposar 1–2 minutos antes de agregarla a la licuadora.
Si la agregas muy caliente:
Puede “cortar” la crema
La textura pierde suavidad
Así logras una crema lisa y firme, no grumosa.