Estos caramelos suaves y naturales son perfectos para aliviar la garganta irritada, calmar la tos y reforzar tus defensas.
Con solo cuatro ingredientes y un poco de paciencia, podés preparar una tanda que te va a durar semanas y es ideal para toda la familia.

Ingredientes
- 200 g de miel (mejor si es cruda o artesanal)
- Jugo de 1 limón
- 100 g de azúcar
- 1 cucharada de jengibre en polvo
Preparación
- Colocá una olla chica al fuego mínimo y agregá la miel, el jugo de limón y el jengibre. Remové con cuchara de madera o batidor hasta que todo se mezcle bien, sin que la miel hierva fuerte.
- Sumá el azúcar y seguí revolviendo. En esta etapa es importante no dejar de mover para evitar que la mezcla se queme o se cristalice.
- Cociná a fuego bajo por unos minutos hasta que la mezcla tome un color dorado más intenso y una consistencia espesa. Para saber si está lista, hacé la prueba de la cucharita: dejá caer una gota en un vaso con agua fría. Si se endurece rápido y se puede tocar con los dedos sin que se pegue, está perfecta.
- Retirá del fuego y esperá 3 a 5 minutos para que baje un poco la temperatura. Sobre una hoja de papel manteca o aluminio, colocá pequeñas porciones de la mezcla con la ayuda de una cucharita. También podés usar moldes de silicona.
- Dejá que enfríen bien a temperatura ambiente. Cuando estén completamente duros, pasalos por azúcar común si querés un acabado más seco y que no se peguen entre sí.
Consejos:
- Si no tenés jengibre en polvo, podés usar una rodajita de jengibre fresco rallado. En ese caso, colalo antes de verter la mezcla.
- Agregar una pizca de cúrcuma o canela potencia el efecto antiinflamatorio y le da un sabor especial.
- Guardalos en un frasco hermético, en lugar fresco y seco. Envueltos individualmente en papel manteca duran aún más.
- No uses fuego alto ni dejes la olla sin supervisión. El caramelo se quema muy rápido y puede arruinar la receta.
- Son ideales para el invierno, pero también sirven todo el año para quienes sufren de garganta seca o irritación frecuente.
Estos caramelos caseros no solo son efectivos, también son ricos y naturales.
Una excelente opción para evitar los caramelos industriales y cuidar tu salud de manera simple y económica.