
Base de galleta Oreo
300 g de galletas Oreo (con o sin crema, al gusto)
90 g de mantequilla sin sal derretida
Preparación:
Tritura las galletas Oreo hasta obtener una textura de arena fina.
Mezcla con la mantequilla derretida hasta formar una masa húmeda.
Presiona la mezcla en el fondo de un molde desmontable (24 cm) forrado con papel manteca.
Refrigera por 15-20 minutos mientras preparas el relleno.
Relleno
500 g de queso crema (tipo Philadelphia), a temperatura ambiente
200 ml de crema de leche (mínimo 35% grasa), fría
120 g de azúcar glass
10 g de gelatina sin sabor
60 ml de agua fría (para hidratar la gelatina)
1 cucharadita de esencia de vainilla
Preparación:
Hidrata la gelatina con el agua y deja reposar 10 minutos. Luego derrítela a baño maría o en microondas (sin hervir).
Bate el queso crema con el azúcar glass y la vainilla hasta que esté suave y sin grumos.
Aparte, bate la crema de leche bien fría hasta que esté semimontada (textura espesa pero no completamente firme).
Incorpora la crema batida a la mezcla de queso con movimientos envolventes.
Agrega la gelatina disuelta (tibia, no caliente) y mezcla bien.
Vierte sobre la base de Oreo y alisa la superficie.
Lleva al refrigerador mínimo 6 horas (idealmente toda la noche).
Decoración
100 g de dulce de leche o caramelo tipo toffee
200 ml de crema chantilly (puede ser montada con 2-3 cdas de azúcar glass)
2 galletas oreo enteras y un poco de oreo triturado para espolvorear
Montaje final:
Desmolda la tarta con cuidado.
Vierte el dulce de leche sobre la superficie del cheesecake y extiende en espiral.
Con una manga pastelera decora con la crema chantilly como en la imagen (un espiral en el centro).
Coloca 2 galletas Oreo sobre la crema y espolvorea galleta oreo triturado al gusto.
Refrigera hasta el momento de servir.