Estos rollitos de calabacín son una opción riquísima y diferente para una picada, una entrada caliente o incluso una cena liviana.
Se preparan al horno, quedan crocantes y el relleno es simplemente irresistible.

Ingredientes
- 2 calabacines medianos
- Queso crema tipo Philadelphia (cantidad a gusto)
- Jamón cocido o serrano en lonchas
- 2 huevos
- Harina común (cantidad necesaria)
- Pan rallado
- Sal a gusto
Preparación
- Lavá bien los calabacines y cortalos en láminas bien finas a lo largo. Lo ideal es usar una mandolina o un cuchillo bien afilado para que queden parejas y fáciles de enrollar.
- Cociná las tiras de calabacín al vapor o en microondas durante 2 a 3 minutos para que estén blandas pero no rotas. También podés saltearlas unos segundos en sartén. Reservalas sobre papel absorbente.
- Colocá una cucharadita de queso crema sobre una punta de cada lámina. Encima, agregá media loncha de jamón doblada o cortada según el tamaño.
- Enrollá cuidadosamente cada tira desde el extremo donde pusiste el relleno, formando pequeños cilindros.
- Pasá cada rollito primero por harina, luego por huevo batido y por último por pan rallado. Apretalos apenas para que el empanado se adhiera bien.
- Acomodá los rollitos en una bandeja para horno con papel manteca o apenas aceitada. Podés ponerles un chorrito de aceite por encima o rociarlos con aceite en spray.
- Llevá al horno precalentado a 200–220 °C y cociná durante 15 a 20 minutos, hasta que estén dorados y crocantes.
- Servilos calientes, en brochette o sueltos, acompañados con una salsa de yogur o un dip a base de mostaza y miel.
Consejos:
- Si preferís una versión más liviana, podés saltearlos en sartén con muy poco aceite en lugar de empanarlos.
- Podés usar jamón crudo, cocido, lomito o incluso panceta si querés darles más sabor.
- El queso crema se puede reemplazar por ricotta, queso blanco o una mezcla con hierbas.
- Para hacerlos más sabrosos, añadí una pizca de ajo en polvo o queso rallado al pan rallado antes de empanar.
- También se pueden preparar con berenjenas en lugar de calabacín.
Una receta fácil, rendidora y deliciosa que sorprende con su presentación y sabor.
¡Probala en tu próxima comida y vas a querer repetir!